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PROTECCIÓN FÍSICA DE REDES

    El entorno físico donde reside una red es un factor importante a considerar en el mantenimiento de una red de equipos físicamente segura. Aquí presentamos este aspecto de la gestión de la red, frecuentemente pasado por alto y que pretende garantizar un entorno operativo para los equipos, periféricos y red asociada así como comprobar qué se puede realizar para mantener operativo el entorno de red.

Los equipos y el entorno:

    Equipamiento de seguridad: El primer paso en el mantenimiento de la seguridad de los datos es proporcionar seguridad física para el hardware de la red. La magnitud de la seguridad requerida depende de:

    En una red peer-to-peer, algunas veces existen políticas de seguridad hardware no organizadas y los usuarios son los responsables de garantizar la seguridad de sus propios componentes y datos. En una red basada en servidor, la seguridad es responsabilidad del administrador de la red.

    Seguridad de los servidores: En un gran sistema centralizado, donde existe una gran cantidad de datos críticos y usuarios, es importante garantizar la seguridad en los servidores de amenazas accidentales o deliberadas.

    No resulta muy habitual que algunos individuos quieran demostrar sus capacidades técnicas cuando los servidores presentan problemas. Ellos pueden o no saber qué se está realizando. Resulta mucho más apropiado mantener cierto tacto con esta gente y evitar los posibles arreglos del servidor. La solución más sencilla pasa por encerrar los servidores en una habitación de equipos con acceso restringido. Esto puede no resultar viable dependiendo del tamaño de la empresa.

    No obstante, encerrar los servidores en una oficina incluso en un armario de almacén es, a menudo, viable y nos proporciona una forma de intentar garantizar la seguridad de los servidores.

    Seguridad del cableado: El medio de cobre, como puede ser el cable coaxial, al igual que una radio emite señales electrónicas que simulan la información que transporta. La información transportada en estas señales se puede monitorizar con dispositivos electrónicos de escucha. Además, se puede intervenir el cable de cobre pudiendo robar la información que transmite en el cable original.

    Sólo el personal autorizado debería tener acceso al cable que transporta datos sensibles. Una planificación apropiada puede garantizar que el cable sea inaccesible al personal no autorizado. Por ejemplo, el cable puede instalarse dentro de la estructura del edificio a través del techo, paredes y falsos techos.

    Equipamiento electrónico: La mayor parte de los tipos de equipamiento electrónico, tales como equipos, son rígidos y fiables, funcionando durante años con un pequeño mantenimiento. Los equipos incluso han estado en la Luna y han regresado. Sin embargo, existen impactos ambientales muy negativos que inciden en el equipamiento electrónico, a pesar de no ser siempre dramáticos. Un proceso de deterioro lento, pero continuo puede generar problemas intermitentes, cada vez más frecuentes, hasta provocar un fallo catastrófico en el sistema. Detectar estos problemas antes de que ocurran y llevar a cabo los pasos apropiados, permite prevenir o minimizar estos fallos.

    Al igual que los humanos, los equipos y equipamiento electrónico se ven afectados por las condiciones ambientales. Aunque más tolerantes y probablemente menos predispuestos a la queja, los equipos y equipamiento de la red necesitan entornos específicos para funcionar de forma apropiada. La mayoría de los equipos se instalan en áreas controladas desde un punto de vista medioambiental, pero incluso con estos controles, se tiene que los equipos no son inmunes a los efectos que los rodean.

    Cuando se identifica el efecto negativo que ejercen las condiciones ambientales sobre la red de equipos, el primer paso es considerar las condiciones climáticas de la región. La instalación de una red en el Ártico o Antártico estará sujeta a condiciones muy diferentes de las presentes en una red localizada en una jungla tropical.

    Una red instalada en una zona con clima ártico sufrirá cambios extremos de temperatura, mientras que una red instalada en un entorno tropical experimentará una gran humedad. Diferentes circunstancias climáticas requieren llevar a cabo un conjunto de pasos que permitan asegurar que el entorno no afecta, de forma negativa, a la red.

    Se asumen las mismas condiciones ambientales para los equipos que las que prevalecen en las oficinas. Esta suposición es bastante precisa para un equipo personal o estación de trabajo. Sin embargo, una estación de trabajo individual constituye sólo una parte de la red. Recuerde que el cableado de la red se instala en paredes y techos, sótanos e incluso algunas veces fuera de los edificios. Por tanto, muchos factores ambientales pueden afectar a estos componentes y generar como situación extrema un deterioro o ruptura de la red.

    Cuando se planifica o mantiene una red, es importante pensar en términos de red global (completa), visible o no, y no sólo en los componentes locales que se ven cada día.

    Los desastres provocados por el entorno ambiental son normalmente el resultado de un largo período de deterioro lento, más que una consecuencia de una catástrofe repentina. Como muestra un ejemplo, considere un cortaúñas. Déjelo expuesto a los elementos ambientales y comprobará que gradualmente se oxida, no se puede utilizar e incluso llega a desintegrarse. De forma similar, las redes implementadas en entornos de riesgo podrían funcionar correctamente durante algunos años. Sin embargo, comenzarán a aparecer problemas intermitentes e incrementando el número y frecuencia de estos problemas hasta que se provoque una caída de la red.

 

Creación del entorno adecuado:

    En la mayoría de las grandes organizaciones, el departamento de gestión y de personal es responsable de proporcionar un entorno seguro y confortable para los empleados. Las organizaciones gubernamentales regulan el entorno de trabajo para las personas. Esta regulación o guía no existe para el caso de las redes. Es responsabilidad del administrador de la red crear las políticas que gobiernen prácticas seguras alrededor del equipamiento de la red e implementar y gestionar el entorno de trabajo apropiado para la red.

    Un entorno operativo para el equipamiento de red es bastante parecido al entorno humano saludable; el equipamiento electrónico se diseña para trabajar con el mismo rango de temperatura y humedad que identifican las personas como entorno confortable.

    Temperatura: El parámetro básico ambiental que controlamos es la temperatura. Los hogares, oficinas y lugares de trabajo presentan diferentes medios para controlar la temperatura. El equipamiento electrónico, normalmente, tiene diseñado un ventilador que permite mantener la temperatura dentro de unos límites específicos, puesto que genera calor durante su funcionamiento. No obstante, si la temperatura de la habitación donde se ubica el equipamiento es demasiado alta, tanto las ranuras de ventilación como el propio ventilador no serán suficientes para mantener la temperatura de funcionamiento adecuada y los componentes comenzarán a calentarse provocando el fallo. De forma alternativa, si la temperatura externa es demasiado fría, los componentes podrían dejar de funcionar.

    Un entorno donde está continuamente cambiando la temperatura de calor a frío presenta el peor escenario para el equipamiento electrónico. Estos cambios extremos provocan la dilatación y contracción de los componentes de metal que, eventualmente, pueden generar situaciones de fallo del equipamiento.

    Humedad: La factores relacionados con la humedad pueden tener dos efectos negativos en el equipamiento electrónico. Las altas humedades provocan la corrosión. Normalmente, esta corrosión tiene lugar primero en los contactos eléctricos y estos contactos con corrosión en las conexiones de los cables, así como la dilatación de la tarjeta, provocarán fallos intermitentes. Además, la corrosión puede incrementar la resistencia de los componentes eléctricos, provocando un incremento de temperatura que puede generar un fallo en los componentes o, incluso, un incendio.

    En los edificios con presencia de calor, es habitual tener un entorno de baja humedad. Las descargas eléctricas estáticas son más habituales en entornos de baja humedad y pueden dañar seriamente los componentes electrónicos.

    Dado que tenemos un menor control sobre la humedad, los administradores de la red necesitan conocer las consecuencias que provocan una humedad alta o baja e -implementar resguardos apropiados donde prevalezcan estas condiciones. La mayoría del equipamiento funcionará correctamente en entornos con un porcentaje de humedad relativa de entre 50 y 70 por 100.

    Cuando se implementa una red grande que incluya una habitación dedicada al servidor, debería considerar en esta habitación el control de la temperatura y humedad.

   Polvo y humo: El equipamiento electrónico y los equipos no funcionan correctamente con polvo y humo. El equipamiento electrónico atrae electrostáticamente al polvo. Una acumulación de polvo provoca dos efectos negativos: el polvo actúa como un aislante que afecta al sistema de ventilación de los componentes, causando un calentamiento, y, por otro lado, el polvo puede contener cargas eléctricas, haciéndose conductor de la corriente. El polvo excesivo en el equipamiento electrónico puede provocar cortocircuitos y fallos catastróficos en el equipamiento.

    El humo provoca un tipo de combinación similar a los efectos del polvo. Cubre las superficies de los componentes eléctricos, actuando como un aislante y conductor. El humo también supone la acumulación de polvo.

    Factores humanos: En el diseño de una red, podemos controlar muchos factores ambientales, como temperatura, humedad y ventilación. Aunque es posible, desde un punto de vista teórico, la creación de un entorno físico adecuado para los equipos, la entrada en escena de las personas traerá consigo modificaciones ligadas a provocar impactos en la red. Dibuje una nueva oficina, ambientalmente correcta, con equipamiento amigable, que disponga de los equipos, impresoras y escritorios más novedosos. En este espacio maravilloso, los empleados traen plantas, cuadros, radios, tazas de café, libros, papeles y estufas para los días de frío. Pronto, la oficina se llenará de empleados, muebles, armarios y material de oficina. También se producen otros cambios; la parte superior de los equipos y monitores se convierten en tableros y las cajas vacías se almacenan debajo de los escritorios muy próximas a los equipos. Debido a que muy pocos empleados conocen los requerimientos de ventilación en el equipamiento de los equipos, se tiene que impedirán el flujo natural de aire sobre y alrededor de los equipos informáticos. Una vez que esto ocurra, es imposible el mantenimiento de la temperatura apropiada y comenzarán los fallos.

    El vertido de líquido de refresco sobre los equipos y teclados supone también un peligro. Además, cuando se tiene una temperatura exterior fría, se utilizan las estufas en la oficinas y, normalmente, se colocan debajo de la mesa de escritorio, a menudo muy próximas a los equipos. Esto puede provocar dos problemas: que el equipo se caliente en exceso y que la estufa puede sobrecargar la salida de corriente, disparando los diferenciales de corriente, o incluso, provocando un incendio.

    Factores ocultos: Como se ha visto anteriormente, muchos aspectos de la red no están visibles y, por tanto, fuera de nuestro pensamiento. Dado que diariamente no vemos estos elementos ocultos, suponemos que todos están correctos hasta que comienzan a generar problemas.

    El cableado es uno de los componentes de red que puede provocar problemas, especialmente cables que se encuentran en el suelo. Los cables de un ático se pueden dañar fácilmente debido a un accidente durante las reparaciones de otros objetos del ático.

    Los roedores y bichos de todo tipo son otros factores ocultos. Estos invitados no deseados salen a cenar probablemente los materiales de red o los utilizan con propósitos de construcción.

    Factores industriales: Los equipos no están limitados al entorno ofimático, constituyen también una parte vital en el sector industrial. Al principio, los equipos se utilizaban para gestionar el flujo de trabajo a través de las operaciones de fabricación. En las plantas modernas, los equipos también desarrollan el equipamiento. El proceso de fabricación completo se puede monitorizar y controlar desde una ubicación central, mediante la integración de la tecnología de red en este entorno. Incluso, el equipamiento puede telefonear a los hogares del personal de mantenimiento cuando se produce un problema.

    Estas mejoras en el proceso de fabricación han provocado un incremento en la productividad, a pesar de presentar características únicas para el administrador de la red. El trabajo del equipamiento de red en un entorno de producción presenta muchos desafíos. Las propiedades necesarias a controlar cuando se implementan las redes en un entorno de fabricación incluyen la presencia de:

    A menudo, los entornos de fabricación ejercen un pequeño, incluso, ningún control sobre la temperatura y humedad, y la atmósfera se puede contaminar con productos químicos corrosivos. Una atmósfera corrosiva con una alta humedad puede destruir los equipos y el equipamiento de la red en cuestión de meses, e incluso, en algunos casos, en días. Los entornos de fabricación que utilizan equipamiento pesado con grandes motores eléctricos hacen estragos en la estabilidad de los sistemas operativos y la red. Para minimizar los problemas que se derivan del funcionamiento de una red en un entorno industrial, debemos:

 

Sistemas de alimentación ininterrumpida (SAI)

    Un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) es un generador de corriente externo y automatizado diseñado para mantener operativo un servidor u otro dispositivo en el momento de producirse un fallo de suministro eléctrico. El sistema SAI tiene la ventaja de proporcionar alimentación de corriente ininterrumpida que puede actuar de enlace a un sistema operativo, como puede ser Windows NT. Los SAI estándares ofrecen dos componentes importantísimos:

La fuente de corriente es normalmente una batería, pero el SAI también puede ser un motor de gasolina que hace funcionar un generador de corriente AC.

    Si la corriente falla, el SAI notifica y advierte a los usuarios del fallo para finalizar todas las tareas. A continuación, el SAI se mantiene durante un tiempo predeterminado y comienza a realizar una operación apropiada de apagado del sistema.

Un buen SAI permitirá:

Normalmente el SAI se ubica entre el servidor y la toma de corriente.

    Si la corriente se restablece aun estando activo el SAI, éste notificará a los usuarios que la corriente se ha restablecido.

    Tipos de SAI: El mejor SAI es aquel que está siempre activo o en línea. Cuando se produce un fallo en el suministro de corriente, automáticamente se activa la batería del SAI. El proceso es invisible al usuario.

    También existen otros sistemas SAI de espera que se inician cuando falla el suministro de corriente. Se trata de sistemas más baratos que los sistemas en línea, pero que resultan menos fiables.

    Implementación de un SAI: Responder a las siguientes cuestiones ayudará al administrador de la red a determinar el tipo de SAI que mejor se ajusta a las necesidades de la red:

 

Recuperación frente a catástrofes

    El intento de recuperación frente a una catástrofe, independientemente de la causa, puede constituir una experiencia terrible. El éxito de la recuperación depende de la implementación frente a catástrofes y del estado de preparación desarrollado por el administrador de la red.

    Prevención de catástrofes: La mejor forma de recuperarse frente a un desastre es, en primer lugar, evitarlo antes de que ocurra. Cuando se implementa la prevención de catástrofes se debe:

    Preparación frente a las catástrofes: No todas las catástrofes se pueden evitar. Cada jurisdicción tienen un plan de contingencia frente a catástrofes y se gastan muchas horas cada año en la preparación de este plan. Dado que cada comunidad es diferente, los planes de recuperación tendrán en cuenta distintos factores. Si, por ejemplo, vive en una zona de inundaciones, debería tener un plan para proteger la red frente a niveles muy altos de concentración de agua.

    Cuando se considera la protección frente a las catástrofes, necesitará un plan para el hardware, software y datos. Se pueden reemplazar las aplicaciones software y hardware y los sistemas operativos. Pero para realizar esto, es necesario, primero, conocer exactamente los recursos que se disponen. Realice un inventario de todo el hardware y software, incluyendo fecha de compra, modelo y número de serie.

    Los componentes físicos de una red se pueden reemplazar fácilmente y, normalmente, están cubiertos por algún tipo de seguro, pero el problema se plantea con los datos que son altamente vulnerables a las catástrofes. En caso de incendio, puede reemplazar todos los equipos y hardware, pero no los archivos, diseños y especificaciones para un proyecto multimillonario que ha preparado la organización durante el último año.

    La única protección frente a las catástrofes que implican la pérdida de datos es implementar un método de copias de seguridad o más de uno de los descritos anteriormente. Almacene las copias de seguridad en un lugar seguro, como puede ser una caja de seguridad de un banco, lejos del sitio donde se ubica la red.

    Para conseguir una recuperación total frente a cualquier catástrofe, necesitará:

 

 

Fuente tomada desde el sitio "http://fmc.axarnet.es/redes/tema_10_m.htm"

Nota: En este vinculo también se puede encontrar información acerca de Firewalls (contrafuegos) y Virus informáticos.

 

 

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